Oda de la eSalud a 2015: viaje de la teoría a la práctica, y viceversa


twittergoogle_pluslinkedinby feather

 

Las últimas semanas de cada año suelen inundarse de artículos e información llenos de teórica y práctica recapitulando lo mejor del año, explicando las tendencias más llamativas del ejercicio que acaba o teorizando con futuribles sobre novedades o vaticinios que ocuparán los siguientes doce meses. Diciembre nunca decepciona y siempre trae mucha información sobre lo que hecho está y sobre lo que se hará.

En este mar de informaciones cruzadas, se habla de resúmenes, imágenes, hitos, desafíos y retos, en global y en particular, en casi todos los ámbitos existentes que están representados en el mundo online. La eSalud, aunque no de forma masiva, tampoco es ajena a este orden de tendencias pasadas y futuras que deja diciembre. Tecnología, usuarios, herramientas, Apps, wearables, almacenamiento de datos, etc.

Quiero resumir algunos de los desafíos que me parecen más relevantes para que la eSalud aporte más conocimiento, ventajas y garantías a la nueva relación entre el profesional sanitario y el paciente, con el fin de mejorarla e impulsar un sistema sanitario empoderado por la tecnología que sirva de abanico a todos los actores sanitarios.

 

esalud El gran reto: usar la tecnología, que sirva

Usar la tecnología para que sirva y que el principal beneficiado sea el paciente. Un reto, que por mucho que pese, todavía es perenne en el tiempo y no viene de nuevas en el mes de diciembre.

Mucho se ha hablado en el último lustro sobre cómo la tecnología aplicada a la salud puede mejorar la calidad de vida de los pacientes. Por citar algunos ejemplos, las Apps sanitarias, en iOS y en Android, se han duplicado en menos de tres años, y han superado las 100.000 aplicaciones en el 2014. También los wearables se han postulado en el año saliente como unos dispositivos capacitados para almacenar datos de salud del paciente que pueden ser claves tanto en la monitorización de su salud como en su posible uso posterior. Y así muchas cosas más que avalan una gran teoría.

Sin embargo, en la práctica del usuario, ni unas ni otras gozan de su confianza al 100%. Muchas de las Apps apenas tienen descargas, o no consiguen la adherencia necesaria para que el paciente las use con constancia una vez se las ha bajado. Los dispositivos wearables, cada vez más presentes, han irrumpido con fuerza, pero existe un vacío en la mayoría de ellos, salvo en algunas excepciones, a la hora de almacenar datos que luego sean utilizados por un profesional sanitario. Algo parecido pasa con la tecnología BIg Data, que hace coincidir a todos los actores en que el sistema de procesamiento, almacenaje y segmentación de datos será muy importante en el futuro, pero todavía no se tiene claro el ¿Cómo se hará?

De nuevo, en 2015, el reto supremo será conseguir que una tecnología implementada sirva a los pacientes, crónicos o no, en su día a día o en su consulta puntual, para resolver un problema de salud, adherirse a un tratamiento, resolver una duda, segmentar unos datos de salud, monitorizarlo a distancia a través de un dispositivo al que pueda acceder a un médico, cruzar datos, etc…. Cosas que pasan, en pequeña medida y en entornos concretos, y que en 2015 pueden convertirse en algo mucho más habitual que ahora, con el gran paso de la teoría a la práctica que eso conllevaría.

 

El auge de la participación

En esta misma línea, no se puede dejar de hablar de la participación de todos los actores sanitarios. Para que se acabe usando la tecnología tiene que haber un testeo previo por parte de la mayoría de los actores sanitarios, que acaben validando las nuevas experiencias, herramientas y procesos con su uso. Sin embargo, para que eso suceda, en 2015 es necesario que la participación tanto de profesionales sanitarios que confían en la eSalud como de usuarios que la legitimen con nuevas herramientas crezca. También de instituciones que avalen y promuevan iniciativas y realidades de profesionales sanitarios y sector privado. La participación es necesaria, y debe ir en aumento.

 

Herramientas accesibles para el usuario

En la era del conocimiento compartido, todo tiene que estar muy accesible. Y lo está, de hecho, gracias a las TIC. Sin embargo, hay que controlar aspectos importantes, y se debe hacer desde el inicio, desde  ya, para que no se vicie el proceso. El hecho de que unas personas puedan acceder a unas herramientas digitales y otras no, podría crear una brecha digital que afectada a la misma salud de los pacientes, lo que sería, sin duda, un paso atrás para la eSalud.

Estas herramientas en muchos casos están totalmente accesibles. Un usuario, solo con una conexión a internet puede acceder a ellas siempre. Sin embargo, como hemos apuntado, esto no pasa en el 100% de los casos. ¿Quién proporcionará las herramientas si tienen un coste de producto?  El ejemplo está claro. Una App gratuita se baja fácilmente. Pero por ejemplo, un wearable ¿El Sistema Sanitario público se encargará de proporcionarlo? ¿El paciente tendrá que abonar el coste? 2015 es momento para dar otro paso más y aclarar estos conceptos de modo práctico.

 

La prescripción de links, Apps y otras herramientas

La prescripción de links hace años que es protagonista en diversos foros. Sin embargo, ¿se está haciendo con regularidad? Paralelamente y tras la explosión en número de las Apps sanitarias, también se ha hablado de la prescripción de Apps, y de cualquier herramienta empoderada por las TIC que un médico pueda prescribir a un paciente. Sin embargo, entre que hay médicos que todavía le dan la espalda a las TIC y pacientes que hacen lo mismo, aún no se ha convertido en una práctica habitual, a pesar de que las búsquedas de salud en Internet en Google siguen en aumento. ¿No ha llegado ya el momento de saber si prescribiendo se le darían respuestas satisfactorias al paciente? Merece la pena comprobarlo en 2015, sobre todo si se puede evitar que el paciente llegue a la consulta autodiagnosticado por Google, primero, y por él mismo, después.

 

Proteger bien los datos y la privacidad del usuario

El ritmo de generación de datos en Internet está siendo tan alto, que existe el riesgo de que los datos generados por usuarios en algunos entornos no tengan la garantía de que van a cumplir los requisitos de privacidad mínimos. El usuario paciente debe sentir que todos sus datos que están en la nube son estrictamente confidenciales y deber tener a mano las herramientas para consultarlos con quién lo desee, compartirlos (por ejemplo, con un médico), y eliminarlos si lo desea. Si el usuario se siente seguro con sus datos en la nube y tiene la certeza de que se respeta su privacidad, pondrá más, y el profesional sanitario que los consulte a su petición podrá tener más datos disponibles, y por tanto, ofrecer un servicio más efectivo.

2015 debe ser el año en que se consoliden nuevas formas de ofrecer y acceder a datos sin que comprometan la privacidad para que el Big Data aplicado a la salud, por ejemplo, favorezca al usuario y no a la empresa que ansía los datos para comercializar con ellos, entre otros aspectos, por citar algunos supuestos.

 

Divulgar el conocimiento

Las TIC han traído nuevos canales de comunicación que están consiguiendo más impacto que algunos de los que ya había. Sin embargo, su potencial todavía no está explotado al 100%. Que mejor forma de conseguir más participación en la eSalud, y todo lo que eso conllevaría -prácticamente muchos de los principales desafíos- divulgando conocimiento, explicando todo lo que la tecnología aplicada a la eSalud puede llegar a hacer por el sistema sanitario. ¿Son consientes todos los actores sanitarios de esta última afirmación? Quizás 2015 es el momento de hacer una difusión diferente, de otra forma, que cause más impacto, y en la que participen todos los actores sanitarios como emisores y receptores.

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>